El amor. Un sentimiento que no se toca, que no se analiza, un sentimiento que siempre vuelve aunque lo quieras mantener lejos. Un momento. Una ráfaga de frío y de calor en el mismo segundo. Un todo y un nada. Felicidad y tristeza. Un principio y un final.
El amor. Un sentimiento que se cuida y que se mima. Que hay que regar cada día porque por si solo no se mantiene. Una forma de ver la vida. Un sentimiento constante que se debe de sentir por todo lo que nos rodea. Un miedo. Una ilusión que se aviva como un fuego.
El amor. Una constancia que perdura. Una locura que arrasa tu interior. Un desenfreno sensorial que va más allá de nuestra comprensión. Un beso que duerme el alma. Una caricia que quema la piel. Un te quiero que inunda tus manos.
El amor. Un suspiro. Un momento para ti. Una intimidad absoluta que solo se interrumpe con esa canción o con ese disco que quiebra tus pensamientos. Una preciosidad que te prenda en un segundo.
El amor. Por ti. Por tu vida. Por tus sueños. Por tus expectativas. Por tu forma de hacerlo. Por tu forma de creer. Por tu locura. Por tu escasa cordura. Por tus "sí". Por tus "no". Por tu derecho a tus lágrimas y por tu deber a sonreír. Por tus oportunidades. Por tus caída y por tu forma de salir de ellas.
El amor.
Antes de nada tengo que agradecer (y mucho) a Bea Meilán por tirarse a la piscina conmigo y hacerlo con una sonrisa en este post tan especial. A Alejandro Losada por posar y fiarse de nosotras dejándonos su bar, "Ho! Gruf" (en Campo Castillo, Lugo, todo el mundo a hacerle una visita hoy a la noche). A Paloma por venir a ayudarnos, a felicitarnos la navidad y a hacernos reír tanto. Y, por supuesto, a Cris Sanz por ser siempre tan adorable, predispuesta y, como no, buena fotógrafa. Ha sido una pasada pasar ese día con vosotros y con el champán.
El look de Bea Meilán es muy especial. Su prenda estrella es el vestido, que compró en una boutique de segunda mano en Estocolmo. El tul rosa combina perfectamente con la camisa de terciopelo de Zara de hace unas temporadas. Lleva medias de Dorian Grey con brillos plateados que quedan perfectas para una noche como la de hoy. Los botines (que son comodísimos) son de ShoesPiel.
El look que llevo consta, básicamente, de un mono de terciopelo recuperado, como casi todo, del armario de mi madre. Es de pierna recta y desde la cadera hasta el escote tiene transparencias. Es una pieza estrella que se puede combinar con varios colores como, en este caso, plateado, dorado u otro color más vivo.
Espero que este año haya sido increíble para vosotros. Desde El Gato de Cheshire os agradecemos mucho todas vuestras visitas y comentarios y esperamos que este año esté lleno de sonrisas como la de nuestro protagonista.
FELIZ 2014







No hay comentarios:
Publicar un comentario